Se quedó dentro del cajón
Cuando la cinta se rompe, el trozo suele quedarse enrollado en el tambor. Hay que abrir el cajón para sacarlo y pasar la cinta nueva por la guía del recogedor.
Reparamos Tu Persiana · Madrid y Comunidad
Es la avería más común y casi siempre la más rápida de resolver. Cambiamos la cinta, revisamos el recogedor y el tambor, y dejamos la persiana probada de arriba abajo.
Reconoce el problema
Cuando la cinta se rompe, el trozo suele quedarse enrollado en el tambor. Hay que abrir el cajón para sacarlo y pasar la cinta nueva por la guía del recogedor.
Si al asomar por el recogedor se ven los hilos abiertos, le quedan semanas. Cambiarla antes de que se parta ahorra tener que subir el paño a mano mientras tanto.
Cuando la cinta roza en el borde del recogedor se desgasta por un solo punto. Además de la cinta hay que cambiar esa pieza, o volverá a romperse igual.
Si la cinta está bien pero la persiana no se queda arriba, el problema está en el tambor o en el muelle, no en la cinta. Lo comprobamos antes de cambiar nada.
Abrimos el cajón, sacamos el resto de cinta vieja del tambor y pasamos la nueva con el ancho que lleve tu persiana: las de vivienda suelen ir a 22 mm, las antiguas estrechas a 14 mm y las de persiana grande o de local a 50 mm. Poner una cinta del ancho equivocado es la razón por la que algunas se vuelven a romper en pocos meses.
Con el cajón abierto aprovechamos para mirar lo que no se ve: si el recogedor tiene el borde comido, si el tambor gira libre, si el eje está torcido y si las guías están limpias. Son cinco minutos más y evitan una segunda avería al mes siguiente.
El recogedor es la pieza de la pared donde se enrolla la cinta. Cuando su borde se desgasta deja un filo que corta la cinta nueva por el mismo punto. Si lo vemos comido te lo decimos antes de montar, porque cambiarlo en ese momento cuesta mucho menos que volver otro día.
En casas de Madrid con persianas de los años ochenta es habitual que el recogedor empotrado ya no se fabrique igual. En ese caso montamos uno compatible del mismo hueco, sin romper el alicatado ni la pared.
Cómo trabajamos
Con dos datos sabemos casi siempre qué pieza llevar.
Antes de empezar. Si al abrir aparece algo más, decides tú.
Llevamos cintas, lamas y recogedores en la furgoneta.
Factura y garantía del trabajo. Si algo no queda bien, volvemos.
Preguntas frecuentes
No. Se abre el cajón y se trabaja desde ahí. Solo hay que bajar el paño cuando el tambor está roto o cuando la lama final se ha salido de las guías.
Una cinta normal se cambia en menos de una hora. Si hay que cambiar también el recogedor o el tambor, algo más, pero se resuelve en la misma visita.
No hace falta que lo sepas: lo miramos al abrir el cajón y llevamos los tres anchos habituales en la furgoneta.
Una persiana con motor no lleva cinta. Si la tuya tiene cinta y motor es que se motorizó por fuera, y entonces hay que mirar el conjunto completo.
También hacemos
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